Sex Detox

Las semanas pasadas estuvieron súper rudas en cuanto al sexo. Sin descuidar mis obligaciones cotidianas (o no tanto), me iba a coger prácticamente todos los días. La mayoría de las veces estuvo muy rico, pero aún así, hubo algunos encuentros que no salieron como a mí me hubieran gustado. Entre eso, el estrés, el trabajo, la pandemia y cuestiones personales que he tenido que atender en casa, decidí tomarme una o dos semanitas alejado del "ambiente", encerrado en mi casa y totalmente enfocado en mis proyectos productivos.

Esto con el objetivo de recuperar ánimos, fuerzas, ganas y deseos de seguir cogiendo bien rico, ahora con nuevas y mejores experiencias acumuladas a causa de ese par de experiencias malas que mencioné antes. Les voy a contar un par, para que no cometan los mismos errores que yo a la hora de explorar su lado sexual más salvaje.

En uno de mis últimos encuentros fue con un compita con el que ya he cogido muy rico otras veces, a pesar de estar súper cansado y desvelado, ese día me lancé pues porque ya había quedado con el vato, y cuando ya quedamos con hora, día y lugar, no me gusta cancelar (aunque a veces lo tengo que hacer). Total, que me fui. Me parecía lejos y nunca había ido para aquel rumbo, pero aún así me animé. Llegué y estuvo rico y todo... Pero muy breve. Creo que tardé más en trasladarme que en que el wey me pidiera que acabara. Y pues prefiero sesiones un poco más largas... Así que regresé a mi casa un poco frustrado.

En otra ocasión, me vi con un morrito acá en la casa, que tenía una horita libre de su jale, y yo me había quedado solo, así que se dejó venir. Todo muy bien, muy ricas nalguitas, pero el problema fue la no-limpieza... Es decir, la caca presente en el momento de la penetración. Yo disfruto mucho ver cómo entra y sale toda mi verga del culo, jugar mucho con él, besarlo y mamarlo entre penetraciones, pero la onda scat no me late para nada. Cuando sucede, procuro tomarlo con calma, no sacarme de onda y buscar continuar el encuentro. Pero en el caso de este chavito, lo intenté una, dos, tres veces, con el mismo resultado. Me desinteresé rápidamente de seguirlo cogiendo y lo invité a que siguiera su camino, para yo seguir trabajando, otra vez un poco frustrado.

Pero en realidad todo esto comenzó por un servicio que di hace un par de fines de semana, de toda la noche, donde me puse súper loco por querer probar coca por primera vez (y atascarme), y ya todo loco, empeñarme en querer meterle la verga con todo y huevos al cliente, hasta el punto en que me reclamó que teníamos horas clavados en eso (yo la neta ni en cuenta, para mí habían pasado como 15 minutos) y yo todo muerto de la pena... Hasta que el cliente súper buen pedo quiso arreglarlo todo y terminar bien, para mí fue un desgaste físico y emocional muy intenso, no estoy acostumbrado a fiestotas de toda la noche, así que pueden afectarme bastante.

Otra cosa que sucedió ese día es que, igual obsesionado porque no podía sostener una erección (a causa de los efectos de la coca), me puse la base de un condón que traía en mi mochila como cockring, ya caducado... Y en algún punto, todo desesperado, le di dos vueltas. Si me siguen en Twitter sabrán que tenía el vello púbico ya muy largo, por lo que todo esto me irritó bastante el escroto y toda la entrepierna: Mi piel es tremendamente delicada, así que es un poco molesto coger en esta situación.

Por todo esto decidí tener un pequeño descanso en mi vida sexual, centrarme, enfocarme, recuperarme física y emocionalmente, para nuevamente volver al ruedo mucho más tranquilo y en paz.

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